martes, 26 de febrero de 2013

Topografía - Luis Palés Matos

Esta es la tierra estéril y madrastra en donde brota el cacto. Salitral blanquecino que atraviesa roto de sed el pájaro; con marismas resecas espaciadas a extensos intervalos, y un cielo fijo, inalterable y mudo, cubriendo todo el ámbito.

El sol calienta en las marismas rojas el agua como un caldo, y arranca al arenal caliginoso un brillo seco y áspero. La noche cierra pronto y en el lúgubre silencio rompe el sapo su grita de agua oculta que las sombras absorben como tragos.

Miedo. Desolación. Asfixia. Todo duerme aquí sofocado bajo la línea muerta que recorta el más firme y rígido de los campos. Algunas cabras amarillas medran en el rastrojo escaso, y en la distancia un buey rumia su sueño turbio de soledad y de cansancio.

Esta es la tierra estéril y madrastra. Cunde un tufo malsano de cosa descompuesta en la marisma por el fuego que baja de lo alto; fermento tenebroso que en la noche arroja el fuego fatuo, y de esas largas formas fantasmales que se arrastran sin ruido sobre el páramo.

Esta es la tierra donde vine al mundo. -Mi infancia ha ramoneado como una cabra arisca por el yermo rencoroso y misántropo-. Esta es toda mi historia: sal, aridez, cansancio, una vaga tristeza indefinible, una inmóvil fijeza de pantano, y un grito, allá en el fondo, como un hongo terrible y obstinado, cuajándose entre fofas carnaciones de inútiles deseos apagados.


Un hermoso poema de Luis Palés Matos en Canciones de la vida media, incluido en Antología de la poesía hispanoamericana contemporánea: 1914-1970. Gracias a La Casa del topografo por enviarnos este poema para incluirla en nuestra colección.

lunes, 7 de diciembre de 2009

El Hermano Ausente en la Cena de Pascua

La misma mesa antigua y holgada, de nogal,
y sobre ella la misma blancura del mantel
y los cuadros de caza de anónimo pincel
y la oscura alacena, todo, todo está igual...

Hay un sitio vacío en la mesa hacia el cual
mi madre tiende a veces su mirada de miel,
y se musita el nombre del ausente; pero él
hoy no vendrá a sentarse en la mesa pascual.

La misma criada pone, sin dejarse sentir,
la suculenta vianda y el plácido manjar;
pero no hay la alegría y el afán de reír

que animaran antaño la cena familiar;
y mi madre, que acaso algo quiere decir,
ve el lugar del ausente y se pone a llorar...

miércoles, 11 de noviembre de 2009

A la Patria

Ante el recuerdo bendito
de aquella noche sagrada
en que la patria aherrojada
rompió al fin su esclavitud;
ante la dulce memoria
de aquella hora y de aquel día,
yo siento que en el alma mía
canta algo como un láud.

Yo siento que brota en flores
el huerto de mi ternura,
que tiembla entre su espesura
la estrofa de una canción;
y al sonoroso y ardiente
murmurar de cada nota,
siendo algo grande que brota
dentro de mi corazón.

¡Bendita noche de gloria
que así mi espíritu agitas,
bendita entre benditas
noche de la libertad!
Hora del triunfo en que el pueblo
vio al fin en su omnipotencia,
al sol de la independencia
rompiendo la oscuridad.

Yo te amo . . . y al acercarme
ante este altar de victoria
donde la patria y la historia
contemplan nuestro placer,
yo vengo a unir al tributo
que en darte el pueblo se afana
mi canto de mexicana,
mi corazón de mujer.

lunes, 5 de octubre de 2009

La Lluvia

Bruscamente la tarde se ha aclarado
Porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae o cayó. La lluvia es una cosa
Que sin duda sucede en el pasado.

Quien la oye caer ha recobrado
El tiempo en que la suerte venturosa
Le reveló una flor llamada rosa
Y el curioso color del colorado.

Esta lluvia que ciega los cristales
Alegrará en perdidos arrabales
Las negras uvas de una parra en cierto

Patio que ya no existe. La mojada
Tarde me trae la voz, la voz deseada,
De mi padre que vuelve y que no ha muerto.